Mi PLE v3: de flipado a mejorado

Dejar un comentario
Cuando hace un par de años me introduje por vez primera en el concepto de PLE (#PLE_Intef), primero de una forma inicial y después algo más elaborada, caí en el error de centrarme demasiado en las herramientas. No sé si fue por el énfasis en probar aquellas novedosas aplicaciones que estaba conociendo, si porque mi PLN estaba todavía en gestación,... o simplemente porque, como se trataba de una tarea para un curso, poner juntos todos esos coloridos iconos hacía parecer el asunto "más  profesional". Pero me di cuenta entonces de que disponer de muchas herramientas no arrancaba el motor de mi PLE.

Con el paso de los meses, las lecturas, la formación (#REDucacion), y el reflexionar sobre el asunto, ese PLE inicial se fue mejorando: desaparecieron aplicaciones, al tiempo que ganó protagonismo mi agenda de contactos. Y comprendí entonces que sólo con aumentar los contactos, conseguir seguidores, estar presente en más redes,... tampoco se movía mi PLE.

Sin embargo en estos últimos meses dicho PLE se ha ido puliendo, al menos lo suficientemente como para poder afirmar que ahora mismo sí percibo en mi día a  día que es funcional. Me he percatado de que las relaciones de intercambio con esa red de contactos, a través de esas diferentes herramientas, son lo que da una cierta inercia al PLE (ahora queda coger velocidad).

Además, la semana pasada intenté volver a diagramarlo (inspirado en un buen post de David Álvarez en su blog e-aprendizaje), y creo que ahora sí consigo explicar cómo funciona. Es más simple, más integrado con el trabajo diario, más operativo,... y más real:

  1. Mediante cuatro herramientas principales (Twitter, Feedly, Scoop.it, y los servicios de Google), y otras secundarias (repositorios de presentaciones, de documentos, de imágenes,...), accedo ya de una forma algo selectiva a los recursos que me puedan interesar. 
  2. Los que me llaman la atención pasan un proceso de lectura y filtrado más exhaustivo que los conducirá a mi listas de marcadores (en Diigo o Delicious: uso las dos simultáneamente por motivos organizativos personales), a Pocket si me pillan por ahí de paseo, o si todavía les quiero hechar un segundo vistazo,... o directamente a la papelera.
  3. Aquellos asuntos a los que quiero dar alguna vuelta de tuerca llegan a mis lugares de trabajo (Google Drive y Evernote en el mundo digital; mis cuadernos y bases de datos en formato papel), y a mis organizadores.
  4. Si creo que tengo algo que aportar, desde mi humilde perspectiva y con buena intención (como en este caso que ahora escribo), redacto el texto o creo el objeto digital correspondiente, y lo comparto en la red por si alguien le pudiese servir de algo (empleando Blogger como soporte, y las redes y herramientas de inicio como difusión).
Seguramente esta evolución no termine aquí, pues supongo que un PLE estará siempre en revisión y adaptación constante, pero una cosa me está quedando clara: ni las herramientas, ni los recursos o fuentes, ni las personas... ninguna es la protagonista. ¡En el gráfico lo importante son las flechas!

0 comentarios :

Publicar un comentario