Pensar visualmente

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Las palabras son importantes, pero en ocasiones estamos rodeados de demasiada verbalidad. Incluso en un medio tan flexible como Internet, en el que conviven la iconicidad y el audiovisual con el texto, la mayoría de webs siguen dando prioridad a lo escrito (cuando podría ser oral, o multicanal), y a nociones textuales tradicionales (como la de "página", que debiera ser substituida por el hipertexto o texto plegado).

Y en la educación formal pasa más o menos lo mismo: todo acaba de una forma u otra en la escritura. Obviamente la lectura y la escritura son aprendizajes importantes; pero no lo son menos la expresión y la comprensión oral, y la expresión y comprensión visual (refiriéndonos aquí a la lectura de imágenes, la comunicación artística, etc.), así como otras formas de comunicación condenadas no ya un segundo, sino a un tercer plano (¿alguien ha dicho músical, plástica, corporal,...?.

Es un sinsentido: ¡hay tantas cosas que inundan la vida real y que facilitan el día a día, pero que al traspasar la verja del colegio parecen desvanecerse! En este caso, vivimos rodeados de señales de tráfico, de pictogramas en el centro comercial, de esquemas gráficos en los manuales de instrucciones, de iconos en nuestros teléfonos y ordenadores,... de medios de comunicación audiovisuales; pero cuando entramos en clase, la palabra toma el mando y el boli se dedica en exclusiva a la escritura y la caligrafía. ¿Cuántas veces el profe se pasa minutos y minutos, u horas, disertando sobre un tema que podría ser mucho más fácil y rápidamente entendido de recurrir a una infografía o un vídeo? ¿Qué potencial podrían tener los esquemas y mapas conceptuales de añadirles iconos, formatos,...? ¿Por qué empeñarse en que los alumnos "demuestren sus conocimientos" por escrito, si podrían hacerlo gráficamente?

Pues el último NOOC del INTEF (y es ya el octavo de la serie), ha tratado sobre estos aspectos visuales. Bajo el lema de aprender a pensar visualmente, hemos abordado brevemente la forma de traducir ideas, conceptos y procesos, de forma visual, empleando apps y herramientas tecnológicas, o dibujando "directamente a mano". Esta última opción al principio puede dar cierto miedo a los que no son muy duchos dibujando y/o tienen complejo de escasa creatividad (como es mi caso), pero lo cierto es que si se comprende bien el concepto se nos ocurrirá como mostrarlo, y que perdiendo la vergüenza se consiguen resultados más que aceptables. Más todavía si pensamos que se suelen emplear dibujos simples, trazos básicos, ideografías,... y que además disponemos de bibliotecas de iconos y tutoriales de ayuda en la red.

Así que tenemos que animarnos a volver a nuestras raíces (el dibujo es algo casi innato), a hacer más potentes nuestros mensajes (que lleguen a ambos hemisferios cerebrales), y, ¿por qué no?, ¡a pasarlo bien! Podemos inspirarnos viendo ejemplos de visual thinking o sketchnoting, o buscando artículos y experiencias educativas al respecto, o visitando este Storify  con tareas recopiladas por Eva Inglés, tutora del citado curso. También podemos empezar por echarle un vistazo a este vídeo de Dan Roam:



Imagen sin/con visualthinking tomada de extremeservicejam.

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